Días moviditos

Pues eso, del domingo a esta parte, han sido días un poco diferentes. El domingo vino bastante gente por la noche. A mi me gusta porque me dan cosas para comer y juegan conmigo.

Me puse morado.

Al día siguiente, fue un día normal. Pero cuando estuve de paseo, me tocó correr. Por la mañana di un paseo con mi humana hembra. A ratos fui caminando y a ratos corriendo. Me paraba de vez en cuando, porque me daba la gana.

Por la tarde, mi humano macho me llevó corriendo por ahí. Pero es un flojo y estuvo poco tiempo. Eso sí, me lo pasé bien cerca del río.

Ayer fue un día en el que me lo pasé muy bien.

Por la tarde estuve por ahí todo el rato, pero en el coche.

Más tarde me llevaron a ver a mi humano pequeño favorito. Me llevo muy bien con él, y jugamos juntos. Me encanta ir allí, ese pequeño humano me cae muy bien.

Hoy mi humano macho se ha ido y no se cuando vendrá. Le echaré un poco de menos, pero bueno, mi otra humana me ha llevado con los abuelos. Me gusta ir allí porque me dan muchos caprichos y me dan natillas. Y porque me consienten todo. Me han sacado al jardín, y me he puesto a corretear por allí. Me encanta.

Y nada, aquí ando.

Chavales con una pelota y luego de paseo

Pues ayer fue un día un poco diferente.

Por la mañana me llevaron a un sitio donde había unos cuantos chavales dando patadas a una pelota. Parece ser que a eso lo llaman “fútbol”. Lo que me sorprendió es que parecía que ninguno de ellos quería la pelota, porque la daban patadas para dársela a otro, y así. Y mira que estuve todo el rato diciéndoles que, si no la querían, que me la dieran a mi. Pero no hacían caso. Y encima, mi humano me regañaba por decírselo. En fin, menos mal que vino mi otra humana a recogerme, porque esos chavales me pusieron muy nervioso. Tenía ganas de llegar a casa, porque me había mojado mucho con el agua que caía del cielo.

Por la tarde estuve de paseo, como casi todas las tardes. Me lo pasé bastante bien, correteando por ahí, y jugando con algún palo que mis humanos me tiraron. Me dieron unas cuantas chuches, pero no sé muy bien por qué. Solo me las daban si me acercaba a donde estaban ellos. ¡Serán vagos!

En fin. Parece ser que uno de mis humanos se enfadó conmigo. Creo que fue por no acercarme a donde estaba el y no dejarme coger. Yo solo estaba jugando, pero parece que le sentó mal.

Cuando llegamos a casa, me llevaron a la ducha. ¡¡Cómo odio la ducha!! Eso si, me quitaron toda la tierra que tenía por el cuerpo, que con los caminos llenos de charcos, me manché bastante.

Luego me quedé solo en casa durante un rato. No tenía ganas nada más que de descansar, que el paseo fue un poco largo, asique eso hice.

Mi día terminó después, cuando me pusieron la cena y me sacaron después.

Guau waf uaf guawauf grr

Gruff grof waf guau gua wof waf gu grrof wuauf wuaf grrr grauf gwaoof ruf.

Mejor lo pongo en castellano, que en perruno me entenderán pocos……

Pues eso, que bienvenido a mi blog perruno. El blog de un Morkie. ¿Que qué es un Morkie? Pues una raza de perrete, ni más ni menos. Mi padre era un Bichón Maltés y mi madre una Yorkshire Terrier. O al revés, no sé (Quién me lo ladró no lo tenía muy claro. Tenía un hueso en la boca y no le entendí nada).

En consecuencia, yo soy un Morkie. Juguetón. Entrañable. Inquieto. Un poco terco, quizás. Pero cariñoso y simpático. Y me he decidido a tener un blog. ¿Por qué? Pues porque me apetecía. Ten en cuenta que mi vida se limita a salir, comer y jugar. Asique probablemente tenga yo más tiempo de “bloguear” que tú de leer estas cosas ¿Algún problema? Eso es racismo seguro ¿No serás un gato?

Por cierto, que no me he presentado. Me llamo Ralph. Aunque puedes llamarme “Ralf”. Espero que te acuerdes. Creo que no es dificil. Si te parece complicado de recordar, te comento que me llamo igual que un par de famosos. Seguro que sabes quien es Ralph Lauren. O Ralph wiggum, de los simpson. A partir de ahora, cuando les veas, te acordarás de mi.

En fin, te dejo, que estoy viendo algo en el suelo y tengo que acercarme a olerlo. O a morderlo. Ya veré.

Más adeltante iré poniendo las cosas que me vayan pasando. Y si mis humanos me hacen el favor, les digo que me hagan alguna foto y las pongo por aquí. Para que veais lo guapo que soy.

Sin más, mis más sinceros lametones.

Guau, wauf.